En cada toque del timbre para el recreo, nuestros alumnos salen a jugar y a socializar. Así mismo se suman nuestras tortugas siendo parte íntegra de la comunidad escolar y acostumbradas al popurrí de diversión y colores. Como parte de nuestra misión y visión de vivir en armonía con nuestro entorno, los niños aprenden a cuidar de ellas desde que entran en el Kindergarten a los 4 años de edad.