Este encuentro no sólo permitió a nuestras jugadoras medir su nivel competitivo, sino que también se convirtió en un espacio de confraternización y aprendizaje mutuo. Cada set jugado fue una oportunidad para fortalecer el trabajo en equipo, la disciplina y el espíritu deportivo.
Estas experiencias son parte fundamental de nuestra preparación para los Juegos Humboldt a fin de año, donde buscamos mejorar nuestro desempeño y representar con orgullo nuestro colegio.